Negros nubarrones en el horizonte.



Por Miguel-A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich.

Sumario: 146- Vistas panorámicas. 147- Comentario. 148- Curiosidad. 149- Tocando fondo. 150- Estimada Patricia.



146- VISTAS PANORÁMICAS

(Publicado en la revista Regañón, número de abril de 1995).

En las vistas panorámicas aparece todo. En ellas, al lado de edificios lujosos aparecen, si les hubiera, chamizos inmundos. Me gusta esta clase de fotografías por su autenticidad. Son sinceras. Siempre retratan la verdad. Hay que enseñarlo todo, la cara y la cruz. Las vistas parciales no son tan sinceras. En ellas, se escoge lo más bonito para reflejar y se prescinde de cuanto afea. Estas últimas, se parecen a nuestras fotografías personales. Nadie se deja fotografiar en pijama o camisón con los pelos de punta y ojeras en la cara, recién salido de la cama. En nuestro álbum de fotos hay mentiras, pues no nos reflejan tal y como somos.

Esto mismo de las fotografías ocurre en los retratos de la sociedad que nos envían a través de las noticias. Nos dan un mundo engañoso. Se nos muestra lo grande, pero se nos esconde todo cuanto deteriore la imagen. ¿Deliberadamente? Pasa de lo normal. Es noticia que Fulano de Tal veranee en un yate de dos mil millones, pero no lo es que medio mundo se muera de hambre.

A mí, el banquero de la brillantina con apellido de aristócrata ni fu ni fa. Nunca ha sido santo de devoción ni demonio para mis odios. Me es indiferente. ¿Indiferente? ¡Eso no es cristiano! El cristianismo iguala a todos los hombres. Sí, pero, a los poderosos les sobran aduladores, sinceros y menos sinceros. Del mismo Cristo se dice que vino a traer la salvación a los oprimidos.

Este señor citado, me trae sin cuidado. Ni lo he juzgado, ni pienso juzgarlo. Paso de las noticias respecto a él. Me da lo mismo que lo enchironen o que le pongan en libertad, que lo metan en la lavadora o que le pongan a secar al sol. Dicho lo dicho del banquero, contaré una anécdota. En un telediario televisivo, el presentador, con cara sería, como siempre, dio la siguiente noticia:

- Los presos de Alcalá-Meco han pedido a Mario Conde que les dé clases de matemáticas.

De inmediato, como un relámpago, acudió a mi cerebro una ocurrencia irónica. Esbocé una sonrisa de oreja a oreja. Mi pensamiento era así: "¿No será que lo que quieren saber los presos es cómo se da un pelotazo de mil millones con media docena de llamadas telefónicas?".

Ésta es la cara , o la cruz, nunca se sabe, de España. Cara por ser lo que se ve. Pero, ¡Jesús, qué cruz! Sin embargo, ocurren a nuestro alrededor infinidad de cosas sin alcanzar el rango de noticia. ¿Qué interés pueden tener los sucesos protagonizados por un D. Nadie? El pobre, es pobre hasta en los noticiarios.

Me enteré por casualidad. Es totalmente cierto, no parece noticia. Pero en estos tiempos donde quien no da pelotazos y no trinca parece que es tonto, o no puede, sucesos como este que voy a contar, causan risa. Y digo risa, aunque si pudiera cambiar las normas de un plumazo, lo haría. Daría la vuelta a la tortilla:

En uno de los barrios marginales de las afueras de Madrid, esos de chabolas -vergüenza, aunque no quiere mirarlo, del llamado Estado del bienestar- vivía un señor "X". No se confunda el lector: éste no es pariente del señor "X " de los GAL. Es un pobre "infeliz" con 13 de familia. Cierto día, vio un lagarto verdinegro y le pegó un estacazo para comérselo con patatas.

Pero como la dicha nunca es perfecta en la casa del pobre, y el lagarto verdinegro es especie en extinción, multa al canto. El "banquete" de lagarto con patatas le costará dos millones de pesetas. ¿Sabía el señor "X" que ese bicho era especie protegida? ¡Y qué más da! ¿O es que los pobres han de mantenerse del aire? Y, como las leyes nada dicen de pasar hambre, se ha pedido un indulto al Rey para que le levante la sanción.

¿Saben lo que pensé al oír esta anécdota?: "Que le den una docena de millones de esos fondos reservados, de donde todos los jefazos trincan, para que esa familia coma cordero con patatas y se deje de comer patatas con lagarto. Porque es evidente que entre 13 les habrá tocado a muchas patatas y a poco lagarto. Y, ¡pobrecillos!, con lo caras que se han puesto, ¡ya no podrán ni siquiera comer patatas!". Prefiero vistas panorámicas. Enseñan lo bueno y también lo malo.



147- COMENTARIO

(Publicado en Diario de Burgos el ?? de febrero de 1998).

El día 23/1/98 este periódico incluía en portada a propósito del viaje del Papa a Cuba el siguiente titular: "Juan Pablo II defiende la familia y arremete contra el "crimen abominable" del aborto".

No voy a discutir al autor de ese titular el uso de la palabra "arremeter", pues carezco de conocimientos de semántica. Tampoco voy a protestar, porque Doctores tiene la Iglesia (nunca mejor dicho) para lanzar una protesta si el uso de tal palabra fuese inadecuado. Únicamente quiero comentar que a mí ese titular me suena raro: Yo nunca he visto a Juan Pablo II defender sus tesis liándose a golpes con el báculo.

Atentamente.



148- LA CURIOSIDAD

(Publicado en la revista Regañón, número ????).

En este inicio de otoño, el tema de latente actualidad giraba en torno a las extrañas circunstancias del fallecimiento de la Princesa de Gales. No existía conversación radiofónica ni debate televisivo donde no se discutiese de dicho tema. Teníamos los dichosos "paparazis", como si fuesen "espaguetis" (que suena igual), metidos hasta en la sopa. En ocasiones, es difícil estar de acuerdo con algunos de los debatientes en esta clase de programas. No podemos juzgar lo que realmente ocurrió en este triste suceso, pero no se puede justificar a quien persigue a la gente con una cámara en ristre y se lía a hacer fotografías en lugar de ayudar a un moribundo.

Es cierto que los llamados famosos utilizan la Prensa como rampa de trampolín para lanzarse a la fama. También es verdad que en ocasiones los famosos se ofrecen a la Prensa según sus intereses económicos vendiendo, en forma de exclusiva, historias de su vida privada. Sin embargo, eso nunca justifica un mal proceder por parte de quien sea. El fin nunca justifica los medios, que dirían en este caso los ideólogos.

Por otra parte, entre los debatientes hay quien se suma sin escrúpulos al carro de la rentabilidad y admite como válido todo lo que sea productivo. El objetivo es vender revistas, sea como sea. Cualquier día nos sacan en las revistas a D. Manuel Fraga en bragas y en "top-less". Pero la palma de los disparates se la lleva quien, de todos estos malos hábitos de perseguir famosos, culpa a los lectores de las revistas del corazón diciendo que hay que dar a la gente lo que la gente demanda.

Vamos a ver: la curiosidad sobre las vidas ajenas es un defecto humano desde que el mundo es mundo. El mal no es la tentación... el mal es el egoísmo. Y no condeno a toda la prensa amarilla, también llamada de corazón, sino sólo a quienes realizan prácticas poco éticas. Y, por supuesto, aunque no son lecturas de mi interés, disculpo la curiosidad de los lectores de esta clase de revistas y deploro que haya personas interesadas en explotar a cualquier precio esos defectos del ser humano.

Cuando comencé este escrito, no pretendía dar lecciones de moralidad. Eso no es lo mío, ni esta revista es un medio apropiado para impartir ideologías. Solamente, pretendía enlazar un tema de actualidad como es la muerte de Diana de Gales con un chiste sobre la curiosidad humana para hacer amena la lectura de "El Regañón" a los lectores.

Cuentan... de una Sra. que se acercó al confesionario y, entre sus pecadillos, le decía al confesor lo siguiente:

- ¡Ay, padre!, es que yo soy muy curiosa.

- Hija, eso es normal. Eso de la curiosidad es como un pecado capital que todos los seres humanos llevamos dentro. Tener tentaciones no es pecado: el pecado es sucumbir ante ellas... Ser curioso no es malo, lo malo es murmurar de los vecinos.

- ¡Ay, padre!, es que yo soy exageradísima: quiero saber de la vida de los demás al dedillo. Y lo malo es que a cada historia que cuentan cada uno le añade un poco más... y más... y más...

- Ya, como una bola de nieve.

- De nieve, no lo sé, pero "bola", ya lo creo.

- Mira, hija, no te preocupes demasiado por esos pequeños defectillos. Todos tenemos nuestros defectos. No es importante lo que se consigue, lo importante es intentarlo. Y ahí, sí, lucha... Tú trata de imitar las virtudes de la Virgen: su humildad... su modestia... su recato. ¿Acaso te imaginas a María murmurando sobre la vida de sus vecinos?.

- ¡Ay padre!, y a propósito de la Virgen, el evangelio dice con claridad que María estaba presente cuando murió Jesús. ¿Qué doloroso tiene que ser eso para una madre, verdad padre?.

- ¡Sí, hija, sí! María era una Madre con letra inicial mayúscula.

- Pero el evangelio no habla de eso: ¿Quién murió antes, la Virgen o San José?.

- Sí, eso no lo dicen los cuatro evangelistas, pero murió antes San José.

- ¿Y María siguió viuda, o se casó otra vez?.

- ¡Pero hija! ¡Acaso puedes imaginarte a María casándose otra vez!.

- ¿Y qué pasó con la carpintería de San José?, ¿la traspasaron, o la vendieron?.

En aquel momento, el cura, colmada su paciencia, saltó de su asiento y respondió:

- ¡Pero oye!, ¿tú te has creído que yo soy el padre Apeles, o qué...?.



149- TOCANDO FONDO

En todo el mundo occidental el paro es el auténtico problema de este final del siglo XX. Sin embargo, en este país, llamado España, el paro es el problema de los problemas: Duplicamos y triplicamos los índices de desempleo de las naciones europeas con quienes pretendemos codearnos y, si se tercia, sentirnos superiores. Y no hay solución a la vista para nuestras dificultades. Mal panorama: en esta piel de toro cierran una media diaria de tres empresas. Desde arriba se nos dirá lo de siempre: "Hemos tocado fondo". Está manido. Esas palabras nos suenan a viejas y el tiempo ha demostrado que son mentira.

Ayer escuchaba a través de las ondas de televisión al que fuera hace poco más de una década presidente del Gobierno, Sr. Leopoldo Calvo Sotelo. Emitió unas afirmaciones interesantes:

- Si yo en 1982 yo no podía dormir con 1.900.000 parados, ¿qué será con 3.600.000?.

Lo más sugestivo de las declaraciones del prestigioso político fue la respuesta a una pregunta del periodista entrevistador:

- ¿Qué falta actualmente en España?.

- Moral. Moral en el doble sentido atribuido por el diccionario a esta palabra. Moral en el sentido de tener seguridad ante el porvenir. Y moral entendida como ética.

De tanto repetir la buena noticia a destiempo, al Gobierno le pasa como al pastor que gritaba: "¡Qué viene el lobo!". Cuando vino de verdad, nadie le creyó. ¡Cómo vamos a creernos que hemos tocado fondo con la cantidad de veces que nos lo han dicho de mentiras! En eso, en creernoslo de verdad consistiría la primera moral prescrita por el Sr. Calvo Sotelo.

En cuanto a la segunda moral, el Gobierno, que debiera ser ejemplo, lo es, pero del desmadre. Es innumerable la cantidad de casos de corrupción. Pero lo malo del asunto es que se consiente, no se investiga, ni nadie quiere cortar por lo sano. ¿Será que nadie está sin pecado para atreverse a tirar piedras? ¿Ni siquiera la Justicia se arriesga a desvelar las verdades? ¿O es que está subyugada a y desde el poder?.

No sé por qué tienen tanto miedo a las comisiones de investigación. Un caso resuelto, aunque haya un delito grande, se olvida. Uno pendiente de resolver, con un delito pequeño, es un peso enorme. Siempre es peor la duda que la certeza. ¿A qué tienen miedo? Tal vez lo tengan a que pase lo que en Italia con lo de la percepción de comisiones ilegales: Se empieza tirando de la manta y... "¡mamma mía!" (con dos emes, al estilo italiano), no queda títere con cabeza.

Enlazo con todo lo dicho anteriormente una mininoticia hallada en Diario de Burgos el 23F ¡Que nadie se tire al suelo! No viene Tejero. Estamos en el año 1994. La protagonista del suceso es una vecina de Villatorrada. Se llama Dina Navarro Freitas. Es una mujer catalana. Tiene 35 años, tres hijos y el marido en situación de paro laboral. Harta de buscar trabajo inútilmente, ofrece un millón de pesetas a quien le facilite un trabajo estable. Como imagino que la pobre señora no será exigente con el salario a percibir, es posible se esté ofreciendo a trabajar un año por la cara. No es censurable la actitud, pero es vergonzosa para los Españoles la existencia la necesidad expresada por el hecho.

No son un tres, un siete y cinco ceros quienes están en paro, se corre la tentación de creerlo. Son 3,7 millones de personas con nombres y apellidos y problemáticas familiares parecidas pero personales quienes están en esa situación laboral de inactivos. ¿Cómo se sentirá un parado? Todos sabemos que la situación produce un gran trauma psíquico.

No hace mucho tiempo, los dirigentes de los dos partidos políticos mayoritarios hacían dos declaraciones opuestas en relación con este problema del paro laboral. El uno recomendaba repartir el trabajo. Lo cual a primera vista parece acertado. El hecho de repartir siempre es positivo. Sin embargo, la frase está incompleta. Habría que repartir también salarios. No me parece ni ético, ni moral, ni siquiera de recibo, que un persona reciba 10, 20, 30, veces el salario de otra con un esfuerzo similar.

Cuentan del rey Luis XI de Francia que un día entró de incógnito en la cocina del palacio. Iba a por lana y salió trasquilado. Con ánimo de reírse de él, preguntó a un joven sirviente:

- ¿Muchacho, cuánto ganas?.

- Lo mismo que el rey -contestó con desparpajo sin saber que estaba hablando con el mismísimo rey-. Si ambos cumplimos con nuestra obligación, ganamos lo mismo.

Ganaban lo mismo, pero la diferencia de los salarios percibidos era abismal.

Los obispos españoles en una Carta Pastoral afirman la existencia en España de once millones de pobres. Oficialmente se llama pobre a quien no llega a la mitad de la renta percápita nacional. No vamos a discutir por un par de millones de más o de menos metidos en la cuenta de los pobres. Para los efectos, lo mismo son 9 que 11 millones. La verdad es que hay una desigualdad grandísima. Y lo peor, lejos de disminuir se acrecienta. Las cifras macroeconómicas no sirven para indicar la situación de un país si se quiere hacer estadística y computar el salario de uno agraciado para veinte individuos sin salario. ¡Pero ay!, esa comunión sólo es para hacer cuentas de macroeconomía. A la hora de la verdad: "¡lo mío es mío y lo tuyo de los dos!", pero claro, siempre a favor de ese favorecido pudiente.

El líder del otro partido, tras las escuchar la declaraciones anteriores hacía otras contadeclaraciones difíciles de contestar:

- Lo que hace falta es trabajar y crear riqueza.

¿Cómo? ¿Dónde? No hallo contestación porque ganas de trabajar en trabajos estables sobran, pero falta dónde. ¡Que se lo pregunten a la Sra. Navarro Freitas citada anteriormente!.

Si le preguntase a este político cómo se comen sus palabras, si con cuchara o con tenedor, me soltaría un rollo ininteligible para esta cabeza de chorlito. Me hablaría de control del déficit público, de recorte de gastos, de reducción de impuestos y demás palabrería. Teniendo en cuenta que he visto pocas obras en los políticos, me iba a creer muy poco o nada de las palabras que sí entendiera. Eso es fe: creer lo que no vimos. Yo prefiero hacer uso de la mía por otros derroteros.


150- ESTIMADA PATRICIA

Estimada Patricia:

Esta mañana de principios de setiembre, casi de otoño por la fecha y, más aún, por el frescor del clima, 13/9/1994, he encontrado en Diario de Burgos una carta firmada con tu nombre. Esa firma no sé identificarla con ninguna persona conocida por mí. No obstante, ese no es ningún obstáculo para escribirte. El tuyo es un texto muy bonito, breve, pero sin ningún desperdicio. El escrito lo titulas "Juventud". Por pasar mi tiempo, voy a realizar un comentario a tus líneas. Aunque no me leas, por el tono que daré a mis palabras y para inspirarte más confianza, permíteme tutearte y llamarte amiga, aunque, según mi impresión, supere el doble de la edad que me das a entender en tu escrito.

En primer lugar, acudo a una de tus alusiones textuales del inicio de tu escrito: No soy de quienes "al leer esta carta (la tuya) se pueden llegar a encolerizar". Por el contrario, amiga Patricia, me alegro de que poseas un ideal y una ilusión. Y, como supongo que algún día no lejano acabarás tus estudios, deseo que día a día renueves tus ideales para afrontar las posteriores dificultades de la vida con una buena dosis de ilusión y de entusiasmo.

Si alguien, como dices, afirma que la juventud no tiene "visión de futuro", miente descaradamente. Si en alguna época de nuestra vida hay ilusión, entusiasmo y optimismo por naturaleza, es en la juventud. Por lo tanto, es completamente falso sacar a cuento, en general, una falta de interés de la juventud con el futuro. Sin embargo, el hecho de encontrar apatía ante la vida por una buena parte de la juventud es un hecho real. No creo que te atrevieras a discutírmelo. Ahora bien, el fenómeno de apatía no es atribuible a ser juventud, y afirmarlo sería una incongruencia falsa hasta por naturaleza. El comportamiento de la desgana de la juventud es achacable a una sociedad que no sabe ofrecer al joven un horizonte de ideales.

"Pues bien, dices, yo sí tengo esperanza y además inmediata, son muy pocos los días que me quedan para iniciar los estudios anhelados". Patricia, tú puedes sentirte afortunada, inicias tus estudios en eso que quieres. Todos los jóvenes no tienen esa suerte. Algunos tendrán que inscribirse en una carrera universitaria fuera de su agrado. Otros sentirán que en materia de estudios les piden más de cuanto puede dar su mente. Alguien habrá seguido sus cursos con interés, y, al fin de carrera, ante la inactividad, se puede preguntar: ¿para qué?. Muchos otros, por diferentes motivos, no tendrá acceso a lo estudios, y no es fácil afrontar el futuro con las manos en los bolsillos por falta de trabajo. Eso sin hablar de problemas familiares, falta de cariño, incomprensión, deterioro de valores en la sociedad, droga, difusión de un exceso de consumismo: por desgracia, "o gastas, o no vales nada". No es fácil decir a cada instante: " dame papá" y más difícil aún es pedirle si se ve que él tampoco tiene medios económicos suficientes para necesidades elementales.

No eres justa con otros menos favorecidos. No hay pesimismo en mis palabras del párrafo anterior. Todo cuanto he relatado en esas líneas existe. Si no lo ves, es que no has mirado más allá de ti misma. A pesar de cuanto he relatado, lo que no voy a hacer es colocar esa etiqueta negativa a los jóvenes como si la falta de interés fuera algo inherente a la juventud. Si la apatía existe en muchos jóvenes, y existe, no es un defecto de la juventud, sino un fracaso de la sociedad.

Amiga Patricia, llevada por tu euforia del momento, puedes cometer el error de sentirte muy segura. Nadie nace con desinterés, éste sobreviene a lo largo de la vida. Las circunstancias, en cierta forma, marcan el estilo de nuestra vida. Ciertamente debemos luchar por moldear para bien esas circunstancias. Pero, además de posibles errores en el tratamiento de la lucha, también cuenta en el resultado un límite de nuestras fuerzas derivado de nuestra imperfección humana. En resumen, el desinterés por la vida también acecha en tu camino, y habrás de estar en guardia y luchar para salir victoriosa. Haces muy bien en incluir el verbo intentar en tu frase: "Yo el ánimo lo intentaré llevar tan patente como ahora".

Tu último párrafo es muy bello, pero a mi juicio tienes una equivocación. "Serán numerosos los que opinen que vivo en un idealismo creado por gente como yo". Yo no pienso que tu vivas en ningún idealismo, porque los ideales son necesarios para vivir. Y, como reconocerás en una metáfora posteriormente, el camino de la droga no es vida, es muerte: "Por eso y presumiendo de mi condición de joven, diré que jamás viviré en esa isla que se empeñan en construir los mismos que en sus aguas se ahogan". En cuanto a ese camino de la droga haces muy bien en tener un firme propósito, pero no puedes tener certeza. Ahí te falta un verbo "intentar" cuyo uso elogié en el párrafo anterior.

Lo principal del tema de la droga, no se debiera olvidar eso, es que existe una demanda: Pedido originado por la necesidad de la juventud de buscar una salida (imposible, pero salida) a sus problemas. El drogodependiente no es delincuente, sino normalmente alguien que no ha visto futuro en la vida. Con el entusiasmo manifestado en tu carta, no me extraña tu negación rotunda a la droga. Pero, ¡estate atenta!, las circunstancias cambian, y con ellas puede cambiar tu disposición.

Supongo que no te molestaría recibir mi escrito a título privado, pero no tengo tu dirección. Sólo habría un medio para llegar con mis palabras a tu persona: el mismo utilizado por ti, editar este texto en las páginas del periódico. Sin embargo, si mi carta pudiera ser interesante para ti, no la considero de interés para los demás lectores.

Te pido perdón por mi atrevimiento. Y, deseándote que sigas con el mismo entusiasmo de ahora a lo largo de toda tu vida, se despide...



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