468- "LADRONES DE ALMAS". Por Miguel-A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich.

Este texto, dividido en diez pequeños capítulos, forma parte del juego realizado en la lista de correos de HispAtaxia, a inicios del mes de diciembre del 2005, titulado "ladrones de almas". El juego consistía en que un moderador, mediante sorteo, asignaba un parodiador entre, y para, cada uno de los participantes voluntarios. En definitiva, se trataba de que cada parodiador se encargara de, durante unos días y de forma anónima, usurpar la personalidad de quien le hubiera tocado parodiar. Tal moderador se encargaba de, durante una semana, reenviar los mensajes a la lista, de forma que todo pareciera anónimo. Al final, cada uno se quitaba la careta. Por supuesto imperó el espíritu de juego, y todos (parodiados, parodiadores, y lectores) aguantaron y celebraron las bromas. Ésta que se transcribe es solamente una de tales parodias.

Este escrito incluye los diez mensajes en que uno de los voluntarios participantes en el juego trata de "robar la personalidad" de su parodiada, simulando que ella escribe mensajes por internet a una amiga. En inicio, para no revelar rasgos de la identidad del "ladrón de alma", el presente conjunto de capítulos estaba escrito en minúsculas, sin acentos, y con frases separadas por tres puntos. Ahora, al editarlo aquí, nos salimos del contexto del juego y, por ello, para no herir susceptibilidades, han sido cambiados tanto los nombres de la "protagonista" y de su esposo, como de su amiga.


Capítulo 1

Carmen, te cuento que ayer sábado tenia guardia en el psiquiátrico. Los sábados que se trabaja no debieran llamarse sábados :-D . Llegué a casa cansada, a las nueve de la noche. Andrés estaba ocupado con el ordenador y ni siquiera me miró. Me quité los zapatos, me serví un Martini... y, como una zombie, me puse a hacer la cena.

A la hora de cenar, ya había comenzado por la tele el partido del Atlético Madrid. Andrés, sin quitar ojo a la tele, se comió toda la cena. A mí no me apetecía demasiado. Sólo protestó cuando el árbitro pitó penalty contra el Atlético. Miró al plato y exclamó: "¿Pero esto qué coño es?". "Tortilla de patatas ¿no lo ves?", respondí. Y me volvió a decir como casi siempre que hago tortilla: "Tu madre si que hace bien la tortilla de patatas". "Siempre estás incordiando, pero mañana te llevo gratis a ese hotel de 5 estrellas", repliqué.

Pero fallaron el penalty, y Andrés siguió comiendo hasta acabar el contenido del plato. Yo, mientras, aproveché para llamar por teléfono: "Mamá, mañana vamos a casa a comer".

Tras la cena, mientras Andrés se quedó viendo el partido. Me puse a dar de cenar a las gatas para llevarlas a la cama :-) El bote de wiscats estaba vacío. Yo juraría haberlo empezado esta mañana. ¿De qué habré hecho yo la tortilla de patatas?.

(Luisa).

Postdata 1: ¡Tendré que vigilar a Andrés por si acaso maulla esta noche! :-P

Posdata 2: ¡Si es que no se puede trabajar en sábado! :-P

Posdata 3: No sé cómo acabó el partido, porque me quedé dormida en el sofá :-P

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Capítulo 2

Carmen, te cuento que tras el partido fuimos a la cama. Y Andrés se puso muy meloso. Pensé que la comida de gatos actuaba de afrodisiaco :-P Comenzó a desnudarme en plan striptrease... cada prenda la agitaba en el aire... y luego la lanzaba... todas desparramadas por el suelo :-D

Pero luego quería atarme a la cama y hacerme cosquillas en los pies con la pluma de ganso que usa para ver la películas porno de canal plus. Y no, Carmen, eso no. Eso yo no lo consiento. Así es que me he puesto seria, le he dado una almohada, y le he dicho: "Venga, lárgate a dormir al sofá". Y no ha dicho ni palabra. Sólo ha pegado un portazo provocando un terremoto que no sé si lo habrán registrado en la escala del Ritcher ése, y saldrá mañana en los periódicos. Y es que, aunque Andrés es bueno, en el fondo tiene mala leche.

(Luisa).

Postdata 1: ¿Por qué las mujeres diremos no cuando queremos decir sí? :-)

Postdata 2: ¿Carmen, tú crees que Andrés es mas ganso que el ganso de la pluma? ;-)

Postdata 3: ¿O esto habrá sido cosa de la comida para gatos? :-)

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Capítulo 3

Carmen, te cuento que el domingo cuando me levante, Andrés estaba profundamente dormido en el sofá abrazado a una de las gatas. Por el cenicero lleno de colillas, la taza de café, y las cinco latas vacías de cerveza que había sobre la mesa del ordenador, intuyo que acababa de acostarse. No quise despertarlo, y fui a ordenar la cocina intentando hacer el menor ruido posible.

Pero, sin darme cuenta, preparé el desayuno para las gatas. La gata, al oler el wiscats, intentó liberarse de repente del abrazo de Andrés, y le arañó en la frente. Andrés se restregó la sangre con la manga del pijama, y murmuró: "¡Joder, si cuando la semana esta de piojos, de nada sirve que cambies de pareja!". Y volvió a quedarse dormido.

(Luisa).

Postdata 1: No me siento culpable de que las gatas salten como un muelle al oler su desayuno :-) .

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Capítulo 4

Carmen, te cuento que desperté a Andrés hacia la una. Le advertí que teníamos que ir a comer a casa de mama. Semiabrió los ojos, miró el reloj, y volvió a quedarse dormido.

20 minutos más tarde, le volví a despertar. Miró el reloj, y esta vez sí se levantó.

Carmen, no se cómo se apaña Andrés, porque en diez minutos estaba duchado, vestido, y metiéndome prisa.

La cremallera de mi falda no subía. Hube de pedir ayuda a Andrés. Él tampoco podía... y exclamó: "¡Es que olvidaste llevar la muestra del culo cuando compraste la falda, o qué!... ¡O es que la mujeres creéis que el culo no os va engordar por poneros una falda ajustada y chiquita!... ¡venga, ya esta subida la cremallera... y vámonos de una puta vez!". "¡Pero, Andrés, si aún no estás peinado!", le dije. Y me respondió: "¿Y para que habría de peinarse un calvo?".

Bajó a la calle, buscó el coche, le puso a la puerta, y comenzó a tocar el claxon como un energúmeno. Y mientras, yo corriendo de aquí para allá con mis zapatos de tacón a riesgo de torcerme los tobillos. Carmen, te lo digo yo... que ya tenemos que dejarnos de tacones... que ya no estamos para esos trotes.... que ya tenemos ...taytantos :-P

(Luisa).

Postdata 1: ¡Que tiene razón Andrés!: Compramos ropa de forma compulsiva sin ton ni son. ¡Si al menos hubiera "probadores", masculinos, digo! :-P

Postdata 2: Como me dije el año pasado... y hace 2... y hace 3... y 4... y 5... a partir de año nuevo dejo de fumar y de usar tacones! :-P .

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Capítulo 5

Carmen, te cuento que el domingo, en casa de mamá, todo sucedió de forma normal, y como en otras ocasiones, Mientras yo ayudaba a mamá en la cocina, Andrés y mis hermanos, Lucas y Antonio, hablaban del Atlético de Madrid y del partido de fútbol del sábado. Bueno, Carmen, ya sabes, esas cosas que hacen los hombres: ciscarse en la madre que parió al árbitro :-) Lucas repetía: "¡Que se marche de una puta vez!, ¡que se marche de una puta vez!". No lo sé bien, pero creo que se refería a ese entrenador argentino del Atlético de Madrid.

En la sobremesa no me dejan meter baza. Pero a eso ya estoy acostumbrada. Mamá y Andrés, se lo hablan todo. No callan. Creo que entre ambos hay una competición por ver quién habla más.

(Luisa).

Postdata 1: ¡Que pena ser madre de arbitro de futbol! :-P

Postdata 2: Yo diría que hay un empate técnico entre ambos charlatanes. Por eso, volveremos a comer dentro de dos semanas a casa de mamá... para tratar de deshacer el empate :-) Y... "¡volveremos, volveremos a empatar !" :-P

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Capítulo 6

Carmen, te cuento que, ya que estábamos en casa de mamá, y como pilla tan lejos :-P , aprovechamos el viaje para quedarnos allí a cenar.

Andrés, como siempre habla tanto en casa de mamá, luego la paga conmigo con su silencio. Tras poner el wiscats a las gatas para su cena, fuimos directamente a la cama. ¡Que el lunes es día de curro!.

Andrés enseguida se dio la vuelta en la cama y me de dio la espalda. "¿Andrés?", le llame. "¿Quéeee?", respondió. "¿Me quieres?". "¡Pues claro que te quiero?". "¿Y si me divorcio?". "¡Y para que he de querer yo a una esposa divorciadaaaaaaa?". "No, preguntaba ¿si te quedarías con el coche?". "¡Pues claro que me quedaría con en coche!". "¿Y con las gatas?". "¡Y para qué habría yo de querer las gatas... dalas en adopción... ¡y deja las gatas en paz, y duermete de una puta vez!".

Y a los tres minutos ya estaba roncando. Aunque él diga que soy yo la que ronca... que lo que me pasa es que no me oigo a mí misma.

(Luisa).

Postdata 1: ¡Mamá no nos echa ni con agua hirviendo! :-P

Postdata 2: ¡El que ronca es él... que ni siquiera despierta ante la prueba del calcetín! :-P .

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Capítulo 7

Carmen, te cuento que el lunes me llevé yo el coche al trabajo. Ése es un pacto tácito entre Andrés y yo. Es normal, pues a mí me pilla más lejos que a él. Había que hacer unos trámites burocráticos, y toda la mañana estuve con el coche... del Ministerio de Sanidad a la Consejería de la Comunidad de Madrid... y viceversa. Del un sitio te mandan al otro... y en el otro te remiten al anterior. Y menos mal que a nosotros nos tratan como a funcionarios... o sea, de su misma raza, porque a los particulares les dicen lo de "vuelva usted mañana". Bueno, un rollo... que si la M30... que si la M40... que si el desvío de Torrelodones... que si la avenida de Paulo (¿o es de Claudio?) Coello... que si la rotonda de Cibeles... para más inri... llegas a Cuatro Caminos... ¿y ahora que camino coger... digo tomar? Eso, ¡a tomar p'ol saco el letrero!. Tienes que tomar rápidamente el primero que aciertes, porque el que va detrás te está jodiendo con el claxon.

A la vuelta al psiquiátrico tuve que acompañar a una paciente a Galapagar. En realidad fue ella quien me acompaño a mí, y me iba indicando la trayectoria. ¿Y para volver?. Me perdí. Pregunté a un viandante. Tras diez minutos haciéndome indicaciones con ambas manos, me dijo: "No me hagas mucho caso, porque es la primera vez que vengo por aquí. En realidad estoy más perdido que un gallego en una escalera: No sabe si sube o baja. Hasta puedo decirte que soy de A Coruña" :-P

Y al fin llegué. No sé cómo ni por dónde, pero llegué :-P

Tras la comida y la siesta, Andrés salió a hacer un recado.

Volvió tarde y cariacontecido. Le pregunte: "¿Que te pasa, Andrés?". "¡¿Qué coño me va a pasar?!". "¿Te ha reñido el director del banco? ¿O es que tienes el síndrome del lunes?". "No. ¡Lo que tengo es el síndrome de Estocolmo!", me dijo con mala leche. "Algo he leído sobre ese síndrome, pero no recuerdo ahora en qué consiste". "¡Pues en que esto es el colmo... me has dejado el coche sin combustible y se me ha parado. ¿Es que tú no sabes que hay que repostar cuando la aguja marca la reserva?". "Sí... ya... es que tenía prisa". "No. ¡Si lo raro es que tú no tengas prisa!".

Como siempre he oído que la mejor defensa es un buen ataque, le recordé que se hace pis fuera de la taza y que no pone los calzoncillos en el cesto de la ropa sucia. Y armamos la de San Quintín contra los franceses.

(Luisa).

Postdata 1: Elena, admito para ti, que eso de las prisas es un cuento viejo. En realidad, esta mañana no me he acordado para nada de mirar a esa puñetera agujita.

Postdata 2: Elena, Andrés y yo no podemos seguir en este tono, habré de hacer algo a la noche.

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Capítulo 8

Carmen, te cuento que tras la violenta discusión de esta tarde, era necesario un arreglo. Y creo que la cama es el mejor sitio para reafirmar y sellar los pactos matrimoniales :-P

Así que me puse un lujurioso camisón de seda, me perfumé con la colonia cara que compré en París y me vendieron como potente activador de la lujuria... y que hace cuatro años que no uso por dejar algo para mejores ocasiones... ¿Se habrá quedado rancio el perfume? Me escoté un poco... pues siempre he creído que es más seductor lo que se insinúa que lo que se enseña... me cepillé el pelo... y puse carita seductora... casi, casi, en plan pilingui... en fin, que sólo me falto decirle lo de: "chato, por ti me derrito".

Pero Andrés, se dio la vuelta en la cama y me dio la espalda.

Así que, tras un silencio, hube de llamarlo: "¿Andrés?". "¿Quéeee?", contesto. "¿Estás dormido?". "¡¡Y tú crees que si estuviera dormido, te habría contestado!!".

Y ya hube de abandonar el intento. Carmen, ¿tú crees que se habrá quedado rancio el perfume de Paris? ¿O somos nosotros los que nos hemos quedado rancios? :-P

Carmen, yo no creo mucho a mi compañera de trabajo, porque es muy farolera. Dice que ella y su marido se lo montan los martes y los viernes. ¿Tú crees que esas cosas se pueden hacer así, a piñón fijo?. Le he preguntado por los fines de semana, o tras alguna película subidita de tono. Y me ha asegurado que no, que nada, que solamente los martes y los viernes. Curiosa y por ver si descubría algún afrodisiaco le he preguntado: "¿Y que coméis tu marido y tú los martes?". "Lentejas", ha respondido. "¿Y los viernes?". "También lentejas", me ha asegurado. ¿Será el hierro de las lentejas?. ¿Se acumulará en la mitocondria?. Es para pensarlo. Y es que la mayoría de los productos alimenticios llevan antioxidantes y conservantes. Te prometo, ¡palabrita del Niño Jesús!, que antes no nos pasaban estas cosas. ¿Será que la alimentación era más natural?.

(Luisa).

Postdata 1: Carmen, a mí eso de martes y viernes me suena a misterios... a misterios dolorosos además :-P

Postdata 2: Carmen, cada día me asusta más eso de la menopausia. Dime que no, anda. Dime que no. Dime que a los ...taytantos aún somos jóvenes.

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Capítulo 9

Carmen, te cuento que hoy es martes... te lo recuerdo porque sé que eres bastante despistada :-P

Hoy no he ido al trabajo. Me han avisado por teléfono para que no vaya. Dicen que los pacientes del psiquiátrico se han amotinado. Han tomado la dirección, y quieren ponernos a los cuidadores camisas de fuerza.

Ahora han tomado cartas en el asunto los geos.

Pero no hay mal que por bien no venga. Y es que he tenido tiempo para cocinar unas lentejas. Estaban riquísimas. Creo que Andrés esta noche de anima. ¡Se ha comido plato y medio!.

Lo que me extraña es que las gatas no quieran lentejas.

Bueno... esta noche paso de camisón y de perfumes activadores de lujuria, de Paris... el mío me parece que ya ha caducado... son muchos años desde que lo compré.

Hoy me acuesto en bolas... creo que es más fino decir en traje de Eva, pero sin hoja de parra :-P

En fin... ya te contaré... Pero mejor... no te cuento... Esta clase de cosas es para imaginarlas, pero no para contarlas :-P

(Luisa).

Posdata 1: Por mí, que los pacientes del psiquiátrico ganen la batalla a los geos. Así mañana tampoco habrá curro.

Posdata 2: Tal vez tengan razón las gatas al no querer comer lentejas: Y es que como por aquí no hay gatos, dirán, las pobres, que para que van a comer lentejas.

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Capítulo 10

Carmen, te cuento que Andrés esta tarde me ha puesto a todo volumen en la cadena musical una canción preciosa de los Panchos: "Si tu me dices ven, / lo dejo todo. / Si tu me dices ven, / será todo para ti. / Mis momentos más ocultos / también te los daré. / Mis secretos que son pocos... serán tuyos también".

Yo sonreí y pensé que ya estaban haciendo efecto las lentejas. Le hubiera dado un beso... bueno... y más cosas que no hace falta decir... se sobrentienden... Pero por esa manía que tenemos las mujeres de sacar faltas a todo, metí la pata: Le grite: "Andrés, baja la música, que vas a molestar a los vecinos". Y me contesto: "¿A qué vecinos? ¡Si yo lo que quiero es que me oigan las vecinas!".

Y mira, Carmen, eso de que me mentaran con recochineo a las vecinas, me sacó de quicio. Así que, aprovechando que Andrés se había ido a mear al servicio, le quité su música, y le puse una canción del duo Pimpinela: "Vete. / Olvida mis ojos, / mis manos... mis labios, / que no te desean. / Estás mintiendo. / Ya lo sé. / Vete. / Olvida que existo, / que me conociste. / Y no te sorprendas. / Olvida de todo, / que tú para eso, / tienes experiencia".

La jugada no me pudo salir peor. Andrés, volvió del servicio, y me puso una canción de Humberto Tozzi... ¡el cabrita del "Tocino" ése! Cada vez que oigo cantar a ese italiano, me acuerdo de su madre: "Gloria, faltas en el aire, / faltas en el cielo. / Quema en tu fuego. / Funde en la nieve, / que congela mi pecho. / ¡Te espero, Gloria!. / Gloria, / campo de sonrisas, / agua en el desierto, / corazón abierto. / Aventura de mi mente, / de mi mesa y de mi lecho, / del jardín de mi presente. / ¡Te quiero... Gloria!".

Y es que la exnovia de Andrés se llamaba Gloria... y escuchar esta canción me revienta. Y él lo sabe, y ha ido directo a mi yugular. Para colmo, a Andrés le veo en mi mente haciendo el gilipollas como en un karaoke cantando: "¡Te quiero, Gloriaaaaaa!... ¡cha-cha-cham!".

Pero la venganza ha sido terrible. ¿A que no sabes que canción le he puesto? En la postdata te lo digo.

(Luisa).

Posdata 1: Le he puesto "El venao, el venao" de Los Cantantes: "en verdad soy un venao y nos es que ellos lo suponen. / No hagas caso. / Esa jugada son rumores. / Son rumores. / Y que no me digan en la esquina, / el venao, el venao, / que eso a mí me mortifica. / El venao, el venao, / que no me voceen en la esquina, / el venao, el venao".

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Capítulo 11

Carmen, te cuento que he estado reflexionando. Estoy muy arrepentida de lo que he hecho. Acabo de poner a Andrés en la cadena musical una copla que dice: "Eres mi vida y mi muerte. / Te lo juro compañero. No debía de quererte, / no debía de quererte. / Y, sin embargo... TE QUIERO".

(Luisa).

Posdata 1: Hoy no hay postdata 1: estoy llorando.

Posdata 2: Carmen, mándame un par de paquetes de clinex.

FIN DEL CULEBRÓN.

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